Es imposible no sentir tristeza por las malas condiciones de vida que hoy tienen muchos de nuestros hermanos ecuatorianos. El gobierno ha enfrentado la crisis económica sin misericordia alguna por su pueblo, sin compasión por los más pobres. El abandono de nuestra gente se ha convertido en miseria y hambre. Mientras que unos pocos acaparan, otros disfrutan de negocios jugosos protegidos por el cogobierno de Moreno y Lasso.

Casi todos los gobiernos de países desarrollados han implementado medidas de emergencia para ayudar a su gente a superar la crisis económica mundial que vino junto a la pandemia. En Ecuador, por el contrario, el gobierno de Moreno y Richard Martínez, ministro estrella de Guillermo Lasso, decidieron que ayudar a la gente no era rentable, y al contrario, aumentaron las ganancias de unos pocos prepagando deuda pública que se vencía un año después. Esto es, por ejemplo, que un padre endeudado que necesita dar de comer a su familia pide dinero prestado pero no usa esa plata para ayudar a su familia sino para pagar las deudas. Nadie dejaría a su familia sin comer en una situación de extrema necesidad. Pero eso es exactamente lo que hicieron.

Y cuando los ecuatorianos estábamos en medio de la pandemia, angustiados, preocupados por nuestras familias, sin saber cómo volver a trabajar, el gobierno en lugar de echarnos una mano nos volvió a golpear con su mal llamada Ley Humanitaria, aprobada en una alianza entre Lasso y Nebot con los votos de CREO y el PSC en la Asamblea. Moreno, Martínez, Romo y Lasso repitieron que “la realidad había superado a la legalidad” para justificar la desprotección de los trabajadores, para atentar contra sus derechos, para justificar que los ecuatorianos tengamos que trabajar más horas y recibir menores sueldos de forma arbitraria, en suma, el despojo a los más pobres y vulnerables como una política institucionalizada en el país. Ni siquiera se salvaron del desamparo los emprendedores, a quienes dicen defender Moreno y Lasso, porque les pusieron un impuesto nuevo sobre los pocos ingresos que generaron. Nuestros valientes médicos, nuestros posgradistas, fueron vilmente engañados con la promesa de tener un trabajo estable. A ellos les dijeron que la plata del estado no es para ayudar a la gente sino para pagar los bonos a los banqueros. De hecho, gracias a la Ley Humanitaria, los bancos aseguraron ganancias en medio de esta crisis, incluso cobrando intereses sobre los intereses de las cuotas que no pudimos pagar a tiempo.

La doble moral del gobierno fue más evidente cuando en plena campaña, Moreno y el nuevo ministro de Lasso y Nebot, el Ec. Mauricio Pozo, anunciaron que ahora sí ayudarían a la gente con un bono de $200, dijeron primero y de $500, después. Los más vulnerables hasta ahora no han recibido ninguna ayuda, eso solo fue una oferta mentirosa de campaña para ayudar a Lasso.

¿Queremos seguir abandonados por cuatro años más?

Informa Ecuador

One thought on “El abandono del cogobierno Moreno-Lasso que trajo desempleo, hambre y miseria”

  1. Es una pura realidad lo manifestado ya que es muy cierto que a nosotros los montubios del campo siempre hemos sido maltratados cion interese muy latos y el cobro de intereses sobre interes que el campèsiono no puyede pagar a tiempo los prestamos y casi siempre se pierden sus propiedades por cuanto no se cunta con los recurso necesarios para `pagar unos intereses muy alto y cuando solicitan creditos para el cultibo casi siempre lo reciben a destiempo cuando ya esta muy abansado la etapa invernal que dificulta tener una buena cosecha esto sin contar con los requisitos exagerados que requieren y revisar si cuenta con vuenos ingresos para acreditar el credito, yo me pregunta acaso una persona que cuenta con buenos recurso necesita credito para trabajar ? necesitamos un gobierno que preste apollo al campesinado para sacar a delante al pais porque es de ese lugar que sale los producuto para alimentar al pais y realizar las exportaciones

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