Recurrentemente y a diario se sigue insistiendo desde la derecha y medios de comunicación que el estudio del BID denominado “Mejor gasto para mejores vidas: Cómo América Latina y el Caribe puede hacer más con menos” (Better Spending for Better Lives: How Latin America and the Caribbean Can Do More with Less, documento original) determina que la corrupción en el gobierno de Rafael Correa fue de 70.000 millones de dólares, ¿Es verdad esta mentira?

En realidad,el informe del BID señala lo siguiente:

“Argumenta en contra de recortes generalizados. Revisa si los países gastan demasiado o poco en las distintas prioridades, si invierten para asegurar un mejor futuro, y si esos gastos empeoran o mejoran la inequidad…Revela grandes ineficiencias y derroches que podrían sumar 4,4 por ciento del PIB. Esto demuestra que hay espacio para mejorar los servicios públicos sin necesidad de aumentar el gasto. Incluye varias recomendaciones de políticas sobre cómo mejorar la eficiencia en el gasto de gobierno, como la reducción de demoras en la ejecución y sobre costos en los proyectos de infraestructura, así como la corrupción en la adquisición de bienes”. 

En ninguna parte del informe se señala que, en el gobierno de Rafael Correa, la corrupción bordeó los 70.000 millones de dólares. Esto es una conjetura de medios de comunicación y de la derecha ecuatoriana. Por esta razón, no se puede desinformar a la ciudadanía, se debe informar, y si existiese corrupción, esta debe ser castigada, pero con el sustento legal respectivo, más no por odio o por que alguien cree que es así. 

El informe además en su capítulo 4 sobre “El impacto del gasto público en la equidad, y presenta la evolución del gasto social en América Latina, y señala: 

“Los gobiernos deben mejorar la calidad de la educación y la salud de los pobres, y mayor eficiencia en gasto social para reducir la pobreza y la desigualdad”. “La política fiscal ha reducido la desigualdad de ingresos y la pobreza en la región menor que en los países avanzados”.

“Los programas no son lo suficientemente progresivos ó son demasiados pequeños”. “Los gobiernos deberían mejorar la calidad de las inversiones en la primera infancia y las intervenciones posteriores para los niños pobres, para cerrar la brecha de habilidades”.

Además, el BID señala en su informe:

“Los gobiernos pueden utilizan las políticas fiscales (por ejemplo, los impuestos y las transferencias) para centrarse en grupos específicos y redistribuir los recursos de las personas, los hogares y las regiones ricas a las personas, hogares y regiones pobres de un país. También pueden proporcionar transferencias en especie, a saber, servicios de calidad en educación, salud y otros servicios públicos que mejoran el capital humano, lo que permite que los ciudadanos puedan tener acceso a empleos más productivos, mejores remuneraciones y una mejor calidad de vida. Las políticas diseñadas para aumentar el capital humano y la productividad total mejoran la equidad de manera directa e indirecta a través del crecimiento económico”.

¿Acaso esto que procura el BID, no se hizo entre 2007 a 2017? ¿Mayores impuestos para mejorar la equidad a través del crecimiento económico?

Por esta razón, basada en la data oficial (Ministerio de Finanzas, Banco Central del Ecuador y Servicio de Rentas Internas) vamos a analizar la posibilidad de lo dicho a diario por falsos medios de comunicación e información, o por periodistas que no están cumpliendo con el objetivo de su profesión, para así centrarnos en las propias condicionalidades que el BID específica: inversión y gasto público para disminuir las inequidades.

Así, cuando analizamos los ingresos en tres períodos 2001-2006, 2007-2016 y 2017-2019, podemos observar que en los períodos 2001-2006 (Noboa, Gutiérrez, Palacio) y 2017-2019 (Moreno) se puede constatar que hubo mayor participación de las recaudaciones y el financiamiento como parte de los ingresos sobre el Presupuesto General del Estado (PGE) – tal como un análisis económico serio debe hacerlo -, por tanto, esta condición lleva a preguntarnos ¿dónde ha ido a parar todo ese mayor dinero obtenido entre 2001-2006 y 2017-2019? Porque no existió ni existe obra pública ni mayor inversión peor aún gasto social, ya que todos sabemos en qué condición se entregó el país en enero del 2007, así como también sabemos la mala situación económica y social, en la que se está dejando el país en este período 2017-2019.

Entonces, en el gobierno de Rafael Correa (2007-2016), con una gran obra pública, inversión y gasto social, considerando un menor financiamiento y recaudaciones como parte de los ingresos del Presupuesto General del Estado (PGE) – tal como un buen análisis económico debe hacer comparaciones -, resulta que existió una gran corrupción y esta llegó a 70.000 millones de dólares (el 26,6% del total de ingresos de ese período) según estos pseudo periodistas; y en los gobiernos de los períodos 2001-2006 y el gobierno de Moreno (2017-2019), donde ha existido mayor financiamiento y recaudaciones como parte de los ingresos del Presupuesto general del Estado (PGE), pero sin obra pública, inversión ni gasto social, no existió y no ha existido corrupción, simplemente es un gran disparate. 

También podemos decir, que si en el período 2007-2016 la corrupción se llevó el 26,6% de los ingresos del PGE, ¿entonces cuanto se llevó la corrupción entre los años 2001-2006 y 2017-2019?, si la información muestra que hubo más ingresos por financiamiento y recaudaciones y no existió obra pública, inversión y gasto social, entonces para estos pseudo periodistas, ¿la corrupción en los años 2001-2006 y 2017-2019, debió haberse llevado mucho más que en el período 2007-2016? ¿o me equivoco pseudo periodistas de investigación?

Mientras que cuando se analiza el gasto en personal sobre el total del gasto público, notamos evidentemente que entre los años 2007-2016, el incremento de bienes y servicios y la obra pública es superior a los años 2017-2019. En los años 2017-2019, la obra pública se reduce drásticamente, mientras gastos en personal crece mucho más que años anteriores, mientras bienes y servicios, aunque crecen, el crecimiento es menor a años anteriores. Este gasto es fácil de verlo en infraestructura y bienestar social, así como en las condiciones económicas y sociales del país. ¿En qué período las condiciones económicas y sociales han sido mejores?

Si la inversión hubiese ido a la corrupción, si 70.000 millones de dólares se hubiesen llevado del país, ¿por qué la población ve mejoras en un gobierno y señala que a partir de 2007 el país ya no es gobernado para los poderosos sino para todos?, y para el año 2018, ¿la gente indica que se ha vuelto a gobernar para los poderosos? ¿En realidad la inversión y el gasto fue para la corrupción? Latinobarómetro (organismo de la derecha) hace una consulta a la población sobre si se está gobernando para el pueblo o para los poderosos, y miren la respuesta de la gente en el período 2005-2018.

Fuente: Latinobarómetro, 2019

Además, la fuerte inversión pública se corrobora con la información sobre Gasto social como % PIB, que realiza la Cepal, y miren la evolución del gasto social frente a la media de América Latina, entre 2007 a 2017.

Y al analizar el mayor financiamiento obtenido entre 2001-2006 y 2017-2019, podemos notar que al año 2006, el gobierno de Rafael Correa recibió una deuda externa sumamente alta, respecto a años posteriores, además de un país sin obra pública ni servicios, ya que no se habían cubierto las necesidades del país, a pesar de un mayor endeudamiento. Y los indicadores de vulnerabilidad fiscal estaban al borde de una restricción externa hasta 2006. Sin embargo, el gobierno de Rafael Correa se puso a trabajar y cambiar el modelo económico, sin echar la culpa a gobiernos anteriores, sabemos eso es de mediocres, sino que entregó al gobierno de Moreno, un país con obra pública y servicios básicos, con indicadores de vulnerabilidad fiscal menores a los que el propio gobierno de Correa, los había recibido. 

Esta información no sólo muestra que las condiciones que se recibió el país el año 2006, fueron calamitosas, y en una década se mejoraron los indicadores de vulnerabilidad y sostenibilidad fiscal, además de estabilidad económica y mejoras sociales, sino que el año 2016 no se dejó el país endeudado y en quiebra económica como indica el gobierno de Moreno, tal cual los indicadores de sostenibilidad muestran. Más bien, desde el 2017 se vuelve a una escalada de endeudamiento alta sin ninguna obra pública, y en límites de entrar a una restricción externa, reflejado en el alto riesgo país.

El riesgo país del Ecuador, está en su punto mayor () a pesar que se indicó en abril 2018, que el cambio de Ministro de Economía, Richard Martínez, un asalariado de las grandes cámaras empresariales, era para generar mayor confianza en el mercado internacional, y que con el sólo hecho de su presencia, el riesgo país mejoraba, y la confianza del país volvía, pero la realidad muestra que cada vez va empeorando el riesgo país, y la única confianza internacional hacia el país, es del FMI y del gobierno de los Estados Unidos. Pero ya sabemos que les pasa a los países que caen en estos tentáculos. Argentina es una muestra de ello.

Todo ello muestra, que la planificación y la recaudación fiscal, con una reforma tributaria que arrancó el 2008, cambiando el sistema fiscal regresivo por uno progresivo, surtió el efecto esperado. El modelo macroeconómico de distribución, surtió efecto, pero había que mostrarlo como nefasto, y por ahí ha transitado la estrategia política del gobierno de Moreno aupado por los medios de comunicación. Sabemos quiénes son los responsables de la hecatombe económica y social. 

Y a partir del 2017, no sólo que la economía empieza a decrecer sino, que las condiciones de pobreza y desigualdad empeoran, a pesar que el gobierno de Moreno recibió el país en mejores condiciones que las había recibido el gobierno de Rafael Correa. Esto muestra que la fuerte inversión y el gasto público generaron obviamente las condicionantes para una estabilidad económica que se ve reflejado en mejores indicadores de crecimiento, por tanto, reducciones de pobreza y desigualdades, tal como se presenta en las siguientes gráficas.

“La verdad triunfa por sí misma, la mentira necesita siempre complicidad” (Epicteto de Frigia)

Informa Ecuador/ Marcelo Varela/ @MarceloVarelaE

3 thoughts on “Inversión, gasto público y sostenibilidad en Ecuador – Análisis – Marcelo Varela”

  1. Si no se hubiera invertido en infraestructura de salud, vialidad, y el mejor sistema de prevención mediante llamada como el ECU 911, el corona virus a esta hora ya hubiera colapsado a toda la sociedad ecuatoriana. Gracias a Mashi Rafael por estos derroches y abultado gasto público.

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