Oswaldo Hurtado los fecundó en el 2004; 25 años después que asumiera como presidente, luego de la misteriosa muerte de Roldós, de quien fuera su vicepresidente, en nombre de la democracia cristiana. La derecha al gobierno por las tranqueras. 

Gracias a la prensa financiada por la fundación de derecha que dirigía Hurtado, los pretenciosos nuevos adalides de la democracia irrumpieron el país como “Ruptura de los 25”, disque para refrescar los rostros y las ideas de la política. Porque según ellos, en esas dos décadas y media, todos lo habían hecho mal. 

En ese primer momento de “Popularidad” no se atrevieron por sí solos a participar en elecciones, y se juntaron al proyecto de la Revolución Ciudadana. Se dieron pronto cuenta que eran parte de un gobierno de izquierda y se fueron. Pero no todos, algunos antepusieron o sus ideales o su apetito burocrático y se quedaron. Luego participaron en elecciones con su propio movimiento. Fracaso total. 

Llegó Lenín Moreno con el programa de gobierno de la Revolución Ciudadana. Destituyó la directiva de Alianza País. Se tomó el partido, lo destruyó. Traicionó al pueblo que lo eligió. Giró a la derecha, entonces llegaron los ruptura para consolidar la deslealtad y traicionar al país en cuanto a las políticas económicas, sociales, laborales, en relaciones internacionales y soberanía. 

Dijeron que defenderían los DDHH, pero les quitaron decenas de ojos a inocentes de las jornadas de octubre. Patearon a una patriota que desde el suelo mantuvo firme la bandera tricolor. Dispararon miles de balas, gases y bombas a héroes que se protegieron con escudos de cartón; algunos murieron otros quedaron heridos. 

Dijeron que cuidarían los recursos del estado, pero usaron helicópteros oficiales “Para fines políticos” y porque “Ellos no tienen dinero”. Aprovecharon del estado de emergencia para sobrefacturar los precios de medicinas, implementos y alimentos en los hospitales públicos. En el IESS y Secretaria de Riesgos. 

Dijeron que respetarían la independencia de funciones, pero se tomaron la justicia para abusar de las prisiones preventivas, para perseguir sin pruebas o con pruebas forjadas, con falsos cooperadores eficaces y con fraudes procesales. Encarcelaron ilegal e injustamente, ordenaron que “nadie puede salir del país”, exiliaron y persiguieron. 

Dijeron que perfeccionarían la democracia, pero asaltaron la vicepresidencia, el Consejo de Participación Ciudadana, la Corte Constitucional, las cortes de justicia, el Consejo de la Judicatura, la Fiscalía, el Consejo Nacional Electoral, la Contraloría, etc. Todos designados a dedo en supuestos concursos, evaluaciones y exámenes vergonzosos. Boicotearon el derecho de participar en elecciones, negaron el registro de un movimiento, anularon firmas. Nada les sirvió. Por ello intentaron tomarse la principal prefectura del país. 

Dijeron que rescatarían la dignidad del pueblo, pero fueron cómplices de los abusos de GEA y hasta la fecha devuelven los ilegales débitos. Por su inoperancia, algunos enfermos del coronavirus lloran por saberse muertos, los sanos lloran frente a cenizas ajenas, y algunas víctimas fatales vagan en el purgatorio sin que nadie les llore porque perdieron su identidad. 

Dijeron que fomentarían la libertad de expresión, pero acallaron o intentaron callar voces críticas como Ecuador Inmediato, Pichincha Universal, programas de radio, a varios periodistas y otros medios que no les son serviles. Extendieron nombramientos en el servicio exterior, sin ningún pudor a familias y periodistas vinculados a medios de comunicación. Establecieron relaciones de proveedor-cliente logrando el silencio cómplice o el aplauso forzado que generan las comprometedoras pautas. 

Dijeron que impulsarían la meritocracia, pero se nombraron ministros entre marido y mujer; entre hermanos; embajadas a padres, consulados a hijas, suegras, primos y tíos. 

Dijeron ser el gobierno del dialogo, la tolerancia y el consenso, pero las cámaras empresariales, ni los trabajadores, ni amas de casa, ni empleados públicos, ni estudiantes secundarios y universitarios, ni el pueblo en general les cree ni confía en ellos. 

En febrero 2021 serán las elecciones, faltan 9 meses. Ellos lo saben. ¿A dónde irán? El próximo gobierno será de centro izquierda allí no tendrán cabida. Los próximos años estarán entre tribunales y celdas. 

Ya sienten su propia ruptura. Rompieron el gobierno. Rompieron al país. 

El Vengador Mayo/ 2020 

2 thoughts on “Los ruptura jodieron el país – El Vengador”

  1. Muy bueno por no decir excelente, a eso solo le agradaría que en el mal llamado dialogo hubo el reparto con los asambleístas y los periodistas, si vemos con detenimiento cargos de familiares y contratos dirigidos en el sector salud, en el segundo caso cargos en las embajadas a los hijos de periodistas y familias, en fin esto nos ha dejado secuelas irreparables en todo sentido, no hay palabras para descifrar todo lo ocurrido y si investigan el tema del manejo del petróleo no quiero ni imaginarme, en el tema de justicia revisen como pagaron favores a ex jueces destituidos por corrupción y que paso con toda esa farza que inventaron. Faltan muchos temas que hablar y comentar.

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