La irrupción de Álvaro Noboa en el panorama electoral tomó a muchos por sorpresa. Si bien el Consejo Nacional Electoral aprobó la eliminación de su partido Adelante Ecuatoriano Adelante por no cumplir con los parámetros establecidos en el Código de la Democracia, como por ejemplo, obtener el 4% de los votos válidos en dos elecciones pluripersonales consecutivas a escala nacional. Hoy, el “bufón de la política”, como muchos lo tildan, vuelve a la carrera abanderado por Justicia Social, organización cuya personería jurídica fue eliminada por el CNE, al no tener las firmas suficientes de respaldo en el trámite de inscripción; a pesar de esto, el Tribunal Contencioso Electoral echó abajo la resolución y, el millonario empresario ve con agrado su sexto intento de llegar a Carondelet.

Así, en la institucionalidad electoral permean los intereses de determinados sectores que, dicen defender la democracia, pero que hacen lo posible para dispersar aún más las candidaturas e inclinar la balanza a su favor en las urnas. Dividir al electorado e incluso a los capitales que están detrás de la candidatura del banquero Guillermo Lasso aupado por CREO- PSC o forzar una segunda vuelta para impedir que la Revolución Ciudadana representada por Andrés Arauz  – Carlos Rabascall llegue a la Presidencia y Vicepresidencia, son algunas de las ideas que se barajan con la presencia de Noboa en la contienda electoral. Habrá quienes lo consideran el “outsider” capaz de capitalizar la apatía de ciertos sectores, a los indecisos, a los anticorreistas que no ven a Lasso usando la banda presidencial.

En ese contexto, una vez más, la derecha que trata de presentarse fortalecida y reinventada, fracasa. Noboa, como su “nueva opción” e, incluso, la tabla de salvación del actual Gobierno, tras la caída en las encuestas de Lasso, dista mucho de ser ese relevante outsider, fresco e impoluto. Basta volver la vista unos meses atrás y nos encontramos con un Álvaro Noboa apoyando a Lenín Moreno en la Consulta Popular del 7 veces Sí.

“He votado 7 veces Sí (…) en apoyo a la labor que está haciendo el Presidente Lenin Moreno”, declaró en febrero de 2018.

Dicha Consulta Popular que no tuvo el dictamen favorable de la Corte Constitucional, instrumentó la desinstitucionalización del Estado y el sometimiento del mismo a la partidocracia y los grandes grupos económicos de siempre. Gran parte de lo que sucede actualmente, en el país, la crisis económica, social y política, se debe a dicha iniciativa alimentada por el odio y miedo a Rafael Correa.

Un dato adicional, no menor en la coyuntura electoral, es que la tienda política Justicia Social que auspicia a Álvaro Noboa, fue fundada por el esposo de Pamela Martínez Jimmy Salazar.  Pamela Martínez fue sentencia en el caso Sobornos y es parte de la trama creada por el gobierno y la Fiscalía de Moreno para perseguir a Rafael Correa, a las fuerzas progresistas y a todo lo que represente, la posibilidad de poner fin al reparto político, hundimiento social y económico en el Ecuador.

Informa Ecuador

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