La ONG Human Rights Watch acaba de publicar su Informe Mundial 2022 con referencia a lo ocurrido en el 2021, año que, en el caso ecuatoriano,  marcó la continuidad gubernamental neoliberal de Moreno a Lasso. 

“Durante años, la corrupción, la ineficiencia y la interferencia política han caracterizado al poder judicial de Ecuador. Las reformas llevadas a cabo durante el gobierno del expresidente Lenín Moreno para reparar los daños infligidos por el gobierno de Correa a las instituciones democráticas lograron mejorar la independencia de instituciones clave, pero los señalamientos de demoras en los procesos judiciales y de presión indebida sobre los tribunales, así como de falta de garantías de debido proceso en casos de alto perfil por corrupción, continuaron”, señala el Informe.

La ONG no hace mención a la serie de abusos cometidos por la justicia en contra del expresidente Rafael Correa y sus ex funcionarios. No señala que el Consejo de Participación Transitorio liderado por Julio César Trujillo, terminó con la sólida institucionalidad que tenía Ecuador. HRW no advierte que el Consejo fue creado con el único propósito de apartar a Correa de la política y eliminar al progresismo que lidera.

Las falsas «ONGs de Derechos Humanos» como arma imperial. El caso de «Human Rights Watch»

Sobre la Libertad de Expresión señala que poco después de asumir su cargo, el presidente Lasso presentó un proyecto de ley para reemplazar la Ley de Comunicaciones que el expresidente Correa había utilizado para debilitar la libertad de expresión.

La Organización No Gubernamental calla respecto a la abusiva injerencia de los grandes medios de comunicación en el Ecuador que en la última campaña tomaron partido por la candidatura del actual presidente de la República, Guillermo Lasso. El poder mediático de los grandes medios sirvió y se sirvió del gobierno de Moreno y ahora hace lo mismo con Lasso.

Un estudio independiente “Medios de comunicación privados y poder político en Ecuador 2007-2016” de  Renata Lizarzaburo Palomino y Roberto Sánchez Montoya confirma la injerencia política del poder mediático durante el gobierno de Rafael Correa.

“Queda claro también que el Gobierno de Rafael Correa impuso transformaciones en el ejercicio periodístico, y esto generó resistencia entre los grupos económicos que manejaban las corporaciones me- diáticas de país. Estos cambios convirtieron a una buena parte de los grandes medios privados en firmes opositores a su régimen, intentando recuperar su status quo, mediante la defensa de un sistema dominante e inequitativo”. 

Sobre la violencia en la cárceles señala que persisten serias preocupaciones respecto a las malas condiciones y la violencia en los centros de detención, el uso indiscriminado de la fuerza por parte de miembros de las fuerzas de seguridad, las restricciones en el acceso a la atención de la salud reproductiva de mujeres y niñas, y la escasa protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes y de personas refugiadas.

Su estudio no dice una sola palabra sobre la falta de institucionalidad en materia de seguridad que durante el gobierno de Rafael Correa fue referente mundial. Moreno destrozó la institucionalidad y los resultados se han visto con la ventana de muertes en las cárceles ecuatorianas.

En nuestra Amйrica, HRW ha tenido desde siempre una posición abiertamente contraria a todos los Gobiernos adversarios a los intereses geopolíticos y económicos del Imperio de Estados Unidos, particularmente frente a Cuba, Venezuela o Nicaragua, donde en hechos que son más que conocidos, han impulsado una visión abiertamente militante contra ellos.

Informa Ecuador

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