El Fondo Monetario Internacional aprobó un nuevo desembolso de 394 millones de dólares para Ecuador, en una señal clara de respaldo al programa económico vigente.
La aprobación se dio tras la quinta revisión del acuerdo bajo el Servicio Ampliado del Fondo, lo que habilita el primer desembolso del año. Con este monto, el financiamiento total recibido por Ecuador desde 2024 se acerca a los 3.700 millones de dólares, dentro de un programa global de 5.000 millones que se extiende hasta 2028.
Además del respaldo financiero, el organismo ajustó al alza su previsión de crecimiento económico para Ecuador en 2026, pasando del 2 % al 2,5 %. Esta cifra supera el promedio estimado para América del Sur, situado en 2,3 %, en un contexto regional caracterizado por bajo dinamismo. El FMI destaca que el país logra combinar crecimiento con inflación controlada, un equilibrio poco frecuente.
De cara al futuro, el organismo pone énfasis en la necesidad de impulsar reformas estructurales. Entre ellas, el desarrollo del mercado de capitales local, el fortalecimiento de la supervisión financiera y ajustes en el sistema de tasas de interés para optimizar la asignación del crédito. También se plantea la importancia de atraer inversión privada en sectores estratégicos como energía, minería e hidrocarburos.
El informe resalta que Ecuador mantiene superávits en cuenta corriente, lo que ha permitido fortalecer las reservas internacionales hasta niveles históricos. Asimismo, se observa una mejora progresiva en el mercado laboral, aunque en parte vinculada a ajustes en el sector público, un aspecto que se alinea con la estrategia de recuperación económica planteada.
En el ámbito fiscal, el FMI reconoce las medidas adoptadas por el Gobierno para corregir el deterioro registrado a finales de 2025. Entre los avances se incluyen la reducción de exoneraciones tributarias, el fortalecimiento de ingresos y una mayor eficiencia del gasto público. También se destacan reformas en el régimen fiscal minero y el refuerzo de los controles contra el lavado de activos, factores clave para mejorar la confianza de los inversionistas internacionales.








