Gabriela Toazo, ingeniera electrónica con más de 13 años de trayectoria en CELEC-Termopichincha, se pronunció públicamente luego de ser una de las personas procesadas dentro del denominado caso Progen, investigación en la que la justicia dispuso prisión preventiva para varios implicados.
A través de una carta, Toazo defendió su inocencia y expresó que jamás imaginó que una carrera profesional dedicada al servicio público la llevaría a enfrentar una situación judicial de esta magnitud.
La funcionaria sostuvo que el proceso no solo afecta su vida laboral, sino también a su entorno familiar. En particular, señaló que la medida cautelar la mantiene separada de su hija de cuatro años, una situación que calificó como una de las consecuencias más difíciles de afrontar.
En su pronunciamiento, recordó sus orígenes en una familia humilde y destacó su participación durante más de una década en proyectos estratégicos para la generación eléctrica del país. Entre ellos mencionó trabajos en la Central Santa Rosa y en sistemas energéticos de Galápagos. Además, resaltó que en varias ocasiones fue la única mujer integrante de equipos técnicos especializados.
La Fiscalía argumentó que existe un presunto riesgo de fuga por parte de los procesados y sostuvo que medidas alternativas no eran suficientes dentro de la investigación por presunto peculado. En contraste, las defensas han cuestionado esa postura y afirman que varios de los investigados cuentan con arraigo laboral, familiar y económico en Ecuador.
Mientras el proceso judicial continúa, el caso Progen sigue generando debate sobre la aplicación de medidas cautelares y las repercusiones personales que enfrentan los investigados mientras se determina su situación legal.








