El presidente Daniel Noboa aseguró este 5 de octubre que los hogares ecuatorianos no tendrán cortes de luz, pese a que el país atraviesa las semanas más críticas del estiaje. El mandatario sostuvo que las medidas adoptadas por el Gobierno permitirán mantener el suministro residencial durante el periodo seco, entre ellas la desconexión de grandes consumidores, una nueva tarifa para determinadas industrias y la incorporación de generación de proyectos como Toachi Pilatón, Daule-Peripa y Baba.
El anuncio ocurre mientras las condiciones de las principales hidroeléctricas mantienen la presión sobre el sistema. Al 4 de octubre, el embalse de Mazar se ubicó en 2.131,89 metros sobre el nivel del mar, unos 21 metros por debajo de su cota máxima de 2.153 metros y 16,89 metros por encima de su nivel operativo crítico, establecido en 2.115 metros. Ese reservorio es estratégico para la regulación del agua del Complejo Paute Integral, que tiene una potencia instalada de 1.757 MW.
La situación también está marcada por la reducción de los caudales y de la generación hidroeléctrica. El 4 de octubre, el ingreso de agua a Mazar fue de 79,3 metros cúbicos por segundo, mientras que el promedio de septiembre fue de 51,3 m³/s, por debajo del promedio histórico mensual de 75 m³/s. A esto se suma la menor disponibilidad de electricidad proveniente de Colombia y la necesidad de aplicar desconexiones al sector industrial.
Mientras el Gobierno busca preservar el suministro residencial, más de 9.000 empresas e industrias enfrentan esquemas de desconexión eléctrica de hasta 48 horas, como parte de las medidas para reducir la demanda. En paralelo, el Cenace ha advertido de un posible déficit de 1.391 MW durante el estiaje de 2026. Expertos consultados han señalado que, si continúa el descenso de Mazar y de otros reservorios, podrían ser necesarias medidas adicionales; sin embargo, hasta ahora no existe un anuncio oficial de racionamientos para los hogares.








