El embalse de Mazar descendió a 2.125 metros sobre el nivel del mar este domingo 11 de octubre, su registro más bajo de 2026, según datos de Celec Sur citados por medios nacionales. La reserva quedó a diez metros del umbral de operación segura señalado en 2.115 metros, en medio de la falta de lluvias en el Austro y la presión sobre la generación eléctrica de Ecuador.
Mazar es una reserva estratégica para el complejo hidroeléctrico Paute Integral, conformado por las centrales Mazar, Paute-Molino y Sopladora. El agua almacenada y los caudales de la cuenca permiten sostener su producción; por eso, la disminución del embalse reduce el margen disponible para generar electricidad durante períodos de alta demanda.
La caída continúa pese a las desconexiones aplicadas al sector industrial para preservar las reservas hídricas. La escasez de precipitaciones dificulta la recuperación del embalse y aumenta la presión sobre el sistema eléctrico, mientras las restricciones afectan la continuidad de las actividades productivas.
Las lluvias, la evolución de los caudales y la demanda eléctrica serán determinantes durante las próximas semanas. Aunque el descenso de Mazar aumenta el riesgo de mayores restricciones, este registro por sí solo no permite establecer cuándo podrían producirse nuevos racionamientos: también influirán la disponibilidad de otras fuentes de generación y las medidas para sostener el suministro.








