El pesimismo ciudadano en Ecuador alcanzó el 72% a inicios de 2026, de acuerdo con los más recientes datos de la firma CIEES Latam. La percepción sobre el rumbo del país se mantiene en niveles críticos, impulsada principalmente por la inseguridad, la situación económica y la desconfianza en la gestión gubernamental del presidente Daniel Noboa.
Los resultados de La Encuesta CIEES, realizada en enero con una muestra de 820 personas en Quito y Guayaquil, reflejan una sensación generalizada de estancamiento. La mayoría de los encuestados considera que las condiciones del país no han mejorado y que existe una creciente brecha entre las acciones del Gobierno y las necesidades urgentes de la población.
El desglose regional evidencia un mayor nivel de desesperanza en la Costa. En Guayaquil, el pesimismo se eleva al 76%, mientras que en Quito se ubica en el 68%. Las expectativas de mejora en los próximos seis meses también son bajas: apenas el 21% de los guayaquileños y el 25% de los quiteños confían en un cambio positivo a corto plazo.
La encuesta identifica tres problemas centrales que alimentan el descontento ciudadano. La inseguridad encabeza la lista, con el 71% de preocupación en Guayaquil y el 54% en Quito. Le siguen la corrupción y el mal gobierno, especialmente en la Sierra, y una economía estancada que continúa golpeando el bolsillo de los ecuatorianos. El panorama representa un llamado de atención urgente para el Ejecutivo, ante una ciudadanía que exige resultados concretos frente a la violencia y la crisis institucional.




