Tras la imposición recíproca de aranceles entre Ecuador y Colombia y ante la falta de avances para resolver el conflicto, transportadores de ambos países anunciaron una movilización conjunta denominada Marcha por la Dignidad Fronteriza. La protesta busca visibilizar el impacto de las medidas comerciales y presionar a los gobiernos para que retomen el diálogo diplomático.
La movilización está prevista para este martes 3 de febrero e incluirá una caravana vehicular y una caminata que confluirá en el Puente Internacional de Rumichaca. Los organizadores esperan la participación de más de mil transportadores ecuatorianos y colombianos, quienes advierten que la prolongación del conflicto podría profundizar las afectaciones económicas en la zona de frontera.
Gremios empresariales de Nariño alertan que el impacto no sería equitativo. Colombia, que exporta más productos hacia Ecuador de los que importa, podría verse más afectada, especialmente en sectores como manufacturas, agroindustria, textiles, calzado y bienes de capital. Fenalco Nariño estima que cerca del 40 % del movimiento comercial fronterizo estaría en riesgo, comprometiendo empresas y empleos consolidados durante años.
El sector transportador también expresó preocupación por el aumento del contrabando y la inseguridad. Dirigentes del gremio advirtieron que la reducción del comercio legal podría incentivar el uso de rutas irregulares, mientras persiste la incertidumbre por la aplicación asimétrica de las tasas aduaneras.
En este contexto, empresarios y transportadores coinciden en que una salida negociada es urgente para evitar mayores pérdidas económicas y un deterioro de la seguridad en la frontera.








