Fuerzas de Estados Unidos interceptaron el 2 de septiembre una embarcación que, según inteligencia estadounidense, operaba como una estación flotante de reabastecimiento para apoyar actividades ilícitas de tráfico de drogas en aguas internacionales del Pacífico Oriental. La operación se realizó bajo la dirección del Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) y en coordinación con el Gobierno de Ecuador.
Infantes de Marina y marineros estadounidenses desplegados desde el USS San Antonio (LPD 17) interceptaron, abordaron, registraron y aseguraron la embarcación sin que se registraran incidentes. De acuerdo con el SOUTHCOM, la inteligencia determinó que la nave brindaba apoyo logístico a Los Choneros, organización señalada por Estados Unidos como una estructura narcoterrorista.
Las personas que se encontraban a bordo fueron retiradas de la embarcación y transferidas de manera segura a las autoridades ecuatorianas. Posteriormente, una vez asegurada la nave, las fuerzas estadounidenses procedieron a hundirla.
El SOUTHCOM señaló que la operación permitió cortar un punto considerado crítico dentro de la cadena logística utilizada por organizaciones dedicadas al tráfico de drogas. El general Francis L. Donovan, comandante del SOUTHCOM, afirmó que la acción forma parte de los esfuerzos para desmantelar las redes logísticas empleadas por organizaciones narcoterroristas para traficar drogas y extender la violencia en el hemisferio occidental.








