Guayaquil celebra un nuevo hito cultural impulsado por el alcalde Aquiles Alvarez: la llegada oficial de Mafalda, la entrañable e irreverente niña de Quino, que desde este 25 de julio tendrá su espacio definitivo en la esquina de Escobedo y 9 de Octubre. Antes de quedarse allí para siempre, la escultura recorrerá el Malecón y otros puntos históricos, llevando consigo su clásico mensaje de paz, justicia social, pensamiento crítico y buen vivir.
Este logro, en medio de una coyuntura adversa y una persecución política constante, evidencia la tenacidad del alcalde y de los trabajadores municipales, que siguen apostando por una ciudad más humana, libre y comprometida con la cultura.
«Una ciudad que abraza el arte y la cultura es una ciudad que crece con identidad», afirmó Alvarez al anunciar esta iniciativa, que posiciona a Guayaquil en el selecto grupo de ciudades del mundo que cuentan con una escultura oficial de Mafalda.
El homenaje a la icónica figura de la historieta no es solo un tributo al legado de Quino, sino un mensaje claro: el arte y el pensamiento libre no se detienen, incluso cuando se enfrentan a la adversidad.
Mafalda ya es guayaquileña. Y Guayaquil, una vez más, reafirma su vocación de ciudad resiliente, diversa y profundamente viva.








