Dos incendios forestales permanecen activos y en fase de propagación en los sectores de Rayocucho, en la parroquia de Calacalí, y Tanlahua, en la parroquia de San Antonio de Pichincha, al norte de Quito. El Cuerpo de Bomberos de Quito mantiene operativos simultáneos para controlar las llamas y evitar que el fuego avance hacia zonas cercanas.
En Rayocucho se desplegaron 26 unidades de combate y abastecimiento, además de más de 100 efectivos y personal de distintas instituciones. En Tanlahua, las labores cuentan con el apoyo de cerca de 25 efectivos y seis vehículos contraincendios.
Como parte del operativo, el equipo de aeronaves no tripuladas realiza un monitoreo termográfico permanente para identificar puntos calientes, medir temperaturas y determinar las acciones necesarias para combatir el fuego.
Las operaciones son coordinadas desde los respectivos puestos de comando y cuentan con el apoyo de recursos de la Corporación Municipal.
Bomberos acumula cerca de 40 horas de trabajo
El alcalde del Distrito Metropolitano de Quito, Pabel Muñoz, señaló que los incendios forestales generan graves consecuencias para el ambiente, debido a que destruyen la flora, afectan a la fauna y ponen en riesgo los ecosistemas y a las poblaciones cercanas.
Muñoz informó que los bomberos de Quito acumulan cerca de 40 horas de trabajo ininterrumpido en el combate de los incendios registrados en Rayocucho y Tanlahua.
El alcalde reconoció la labor del Cuerpo de Bomberos de Quito y destacó la valentía, entrega y compromiso de sus integrantes para proteger la vida de los habitantes y el patrimonio natural de la capital.
Municipio advierte sobre sanciones
Muñoz también advirtió que se mantendrá una postura firme frente a quienes provoquen incendios forestales. Recordó que una quema agrícola o de basura puede convertirse en una tragedia y señaló que las multas pueden llegar hasta los 36.000 dólares, dependiendo de las circunstancias y de la aplicación de la normativa correspondiente.
El alcalde reiteró que la protección de la vida de los quiteños y de los ecosistemas de la ciudad constituye una responsabilidad que el Municipio de Quito asume con seriedad.








