El teletrabajo se ha consolidado como una modalidad laboral que ofrece flexibilidad, pero también plantea desafíos para la salud física de los trabajadores. Según estudios realizados en Quito, el 86,67% de trabajadores administrativos presentaron síntomas osteomusculares en un periodo de 12 meses.
Una de las principales causas es la falta de ergonomía en los espacios de trabajo. Muchas personas realizan sus actividades desde el sofá, la mesa del comedor o incluso la cama, lugares que, aunque parecen cómodos, no están diseñados para largas jornadas laborales y pueden provocar dolencias en cuello, hombros y espalda.
Yadira Gordón, coordinadora de la carrera de Fisioterapia de la UISEK, señala que la ergonomía es clave en el teletrabajo: “Pasar demasiado tiempo con una postura incorrecta frente a los dispositivos tecnológicos afecta fuertemente a nuestro bienestar”.

Para reducir el riesgo de molestias musculoesqueléticas, los especialistas recomiendan:
- Utilizar una silla ergonómica con apoyo lumbar.
- Mantener la pantalla del computador a la altura de los ojos.
- Hacer pausas activas cada 45 a 60 minutos.
- Estirar cuello, hombros y espalda de forma regular.
- Evitar trabajar desde la cama o el sofá.
Adoptar estas medidas no solo mejora la postura y previene dolores, sino que también contribuye a la productividad y al bienestar integral de los trabajadores.








