Entre agosto de 2024 y febrero de 2025, 1.943 tiendas de barrio cerraron sus puertas en Ecuador, lo que equivale a un promedio de 11 cierres diarios, según datos de la consultora NielsenIQ. Las principales causas: la creciente inseguridad, la caída del consumo y la expansión del modelo de descuentos TuTi.
A febrero de 2025, se registraban 77.280 tiendas de barrio activas, cifra inferior a las 79.223 reportadas en agosto del año anterior. En total, el país contaba con 128.800 puntos de venta del canal tradicional, que incluye también minimercados, bazares, panaderías, carnicerías y quioscos.
Pedro Salvador, representante de NielsenIQ, explica que estos comercios están distribuidos en 90 cantones del país, con una densidad de 1,3 tiendas por kilómetro cuadrado y una tienda por cada 113 habitantes, lo que evidencia su cercanía con los consumidores, según publicó PRIMICIAS.
Sin embargo, el contexto económico ha obligado a muchos tenderos a adoptar una estrategia de “surtido informal”, reduciendo productos y priorizando artículos de alta rotación. El consumo masivo cayó un 8,4 % en el primer trimestre de 2025 respecto al mismo periodo de 2024. Guayaquil fue una de las ciudades más afectadas, con una caída del 17,7 %, especialmente en bebidas no alcohólicas, confites y lácteos.
Aldrin Flores, analista de NielsenIQ, asegura que pese a los cierres, las tiendas de barrio no van a desaparecer. “En Colombia, después de 10 años con discounters como TuTi, las tiendas de barrio siguen siendo el canal número uno con el 48 % del mercado”. Señala que en Ecuador, factores como el bajo uso de medios de pago electrónicos y la inseguridad están afectando seriamente la sostenibilidad de estos negocios. En Guayaquil, 9 de cada 10 tenderos atienden tras rejas por miedo a la delincuencia.
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