La Fiscalía Provincial del Azuay inicio una investigación por una presunta estafa relacionada con la captación ilegal de dinero, que habría generado un perjuicio económico cercano a los 500 millones de dólares.
El caso involucra a una empresa con sede en Cuenca y vínculos en México, que prometía multiplicar las inversiones de los afectados a través de operaciones con criptomonedas como bitcoins.
El fiscal del Azuay, Leonardo Amoroso, se refirió a esta investigación el 14 de enero de 2026 y explicó que la indagación comenzó con una denuncia inicial por abuso de confianza en la Fiscalía de Soluciones Rápidas, a la que se sumaron múltiples quejas de ciudadanos perjudicados.
Las víctimas, al no recibir los retornos prometidos, presentaron las denuncias correspondientes. Los expedientes fueron unificados debido a la identidad objetiva y subjetiva de los hechos, y posteriormente remitidos a la Unidad de Lavado de Activos en Quito para una investigación más especializada.
De acuerdo con el funcionario, el monto del daño supera ampliamente los 500 millones de dólares, involucrando inversiones significativas de varias personas y familias.
Se mencionó la existencia de dos empresas implicadas: una dedicada a la captación de fondos en Ecuador y otra vinculada en México, donde se reportó una quiebra o estafa que afectó las transacciones. Hasta el momento, no se ha determinado el destino final del dinero invertido, y la complejidad del caso requiere análisis detallados con apoyo de entidades como la Unidad de Análisis Financiero y la Superintendencia de Compañías.




