Durante la audiencia de formulación de cargos, La Fiscalía General del Estado reveló nuevos elementos dentro de la investigación por el asesinato de Santiago Ávalos, gerente financiero de la Universidad de Las Américas (UDLA), ocurrido el 11 de junio de 2026 en Quito. Según la teoría de la Fiscalía el crimen estaría vinculado con las auditorías internas que la víctima realizaba sobre procesos de compras dentro del centro de educación superior.
La Fiscalía sostiene que el presunto autor material del asesinato sería un adolescente de 17 años, quien permanece aislado por tratarse de un menor de edad. Según la investigación, el joven llegó al campus universitario acompañado por una mujer en un vehículo solicitado mediante una aplicación de transporte. La Fiscalía también sostiene que Ávalos fue vigilado durante los días previos al ataque.
Como parte de los elementos de convicción, la entidad presentó videos de cámaras de seguridad de la universidad y de inmuebles cercanos, informes de análisis telefónicos, información entregada por la plataforma de transporte, el protocolo de autopsia, la inspección técnica del lugar de los hechos y las versiones de los procesados. Estos indicios respaldarían la hipótesis de una planificación previa del crimen.
La Fiscalía además afirmó que uno de los procesados mantenía diferencias con Ávalos debido a las auditorías que este ejecutaba sobre los procesos de compras. Según las investigaciones, un día antes del asesinato se tomaron fotografías del vehículo de la víctima y, el día del crimen, una mujer habría seguido sus movimientos dentro del campus mientras enviaba imágenes desde su teléfono celular. Asimismo, otros dos funcionarios del área de Operaciones habrían recibido la instrucción de fotografiar el vehículo e informar sobre los desplazamientos del gerente financiero antes del ataque






