El fenómeno de El Niño podría tener en Ecuador efectos que van más allá de las lluvias e inundaciones. Un estudio del Climate Impact Lab, publicado el 23 de septiembre, proyecta alrededor de 1.700 muertes adicionales asociadas al calor en el país entre junio de 2026 y febrero de 2027. A escala mundial, los investigadores estiman unas 451.000 muertes adicionales relacionadas con días de calor extremo durante ese periodo.
El análisis estima que las temperaturas terrestres podrían situarse aproximadamente 1,2 °C por encima de lo normal, mientras que la cantidad de días de calor extremo aumentaría frente a un año promedio. En América Latina, Brasil registra la mayor proyección, con 13.300 muertes adicionales, seguido de Venezuela, con 2.300; Colombia, con 2.200; Ecuador, con 1.700, y Perú, con 1.500. Estas cifras corresponden a proyecciones del estudio y no a fallecimientos registrados.
El impacto de El Niño también podría manifestarse mediante sequías, lluvias intensas, inundaciones e incendios forestales. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que el fortalecimiento del fenómeno incrementa los riesgos para la salud pública, incluidos el estrés térmico, enfermedades transmitidas por vectores y por el agua, problemas respiratorios asociados a incendios y afectaciones a los servicios sanitarios.
Ante este escenario, los investigadores plantean fortalecer las alertas tempranas por olas de calor, los puntos de hidratación, la protección de trabajadores expuestos y la atención a poblaciones vulnerables. La OPS también recomienda reforzar la vigilancia epidemiológica, garantizar el acceso a agua segura y mantener la continuidad de los servicios de salud ante los posibles impactos de El Niño durante los próximos meses.








