Reconocidas figuras del ámbito jurídico, político y periodístico han expresado su firme rechazo ante los recientes llamados desde el poder Ejecutivo para presionar a la Corte Constitucional, en el marco de un preocupante discurso de confrontación que, según alertan, atenta contra la independencia judicial y el equilibrio democrático en Ecuador.
Durante un acto oficial en Guayaquil, el presidente Daniel Noboa convocó a la ciudadanía a manifestarse el 12 de agosto, en defensa de las leyes impulsadas por su gobierno y cuestionadas por la Corte Constitucional. La respuesta crítica desde diversos sectores no se hizo esperar.
Declaraciones destacadas
Arturo Moscoso Moreno, constitucionalista:
“Cuando desde el poder se convoca a la gente para rechazar decisiones judiciales, algo anda mal. Así empiezan los populismos autoritarios: desacreditando a la justicia, promoviendo la idea de que solo el pueblo —encarnado por el gobernante— tiene la razón. ¿De verdad eso queremos volver a ser?”
Damián Armijos, abogado constitucionalista:
“No están en riesgo ‘sólo’ los jueces de la Corte Constitucional, sino todos nuestros derechos y garantías ante la amenaza de un poder ilimitado. Defender a la Corte es una responsabilidad de todo ciudadano que ame al Ecuador como país libre y democrático.”
María Sol Borja, periodista:
“Es tan grave lo que está pasando con la Corte Constitucional que no hay forma de tener esperanza sobre lo que se viene. Ya ha habido demasiadas señales de hacia dónde va este gobierno. Y cuidado: el que ose cuestionarlo es declarado ‘enemigo’ del pueblo.”
Henry Cucalón, exministro de Gobierno:
“Se puede debatir sobre el control político a magistrados. Yo lo he hecho y estoy en contra por atentar a la independencia judicial. Pero de ahí a promover una cacería sería aberrante. No les basta meter las manos en la justicia, quieren arrodillarla. Eso sí, en nombre del pueblo.”
“Amedrentar a quienes tienen competencia de revisar el ordenamiento jurídico, camuflando la retaliación como fiscalización justa y necesaria, es un ruin despropósito. La política binaria de salvadores y enemigos no debe reemplazar la lucha democrática.”
Estas voces coinciden en advertir que lo que está en juego no es solo una disputa de leyes, sino la integridad del sistema democrático, la separación de poderes y la garantía de derechos ciudadanos.
El respeto a la institucionalidad judicial es el pilar que sostiene el equilibrio democrático. Cuando ese respeto se socava, toda la sociedad queda expuesta a los riesgos del autoritarismo.
FIN








