El presidente de la República, Daniel Noboa, decretó un nuevo estado de excepción por un período de 60 días en 10 provincias y tres cantones del país, como respuesta a la grave conmoción interna y los problemas de seguridad que persisten en varios territorios considerados prioritarios por el Gobierno.
La medida fue oficializada mediante el Decreto Ejecutivo 423 y entró en vigencia este 16 de junio de 2026. El estado de excepción regirá en las provincias de Guayas, Los Ríos, Manabí, Santa Elena, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Sucumbíos y Azuay, así como en los cantones La Maná, en Cotopaxi; Las Naves, en Bolívar; y La Troncal, en Cañar.
Durante el período de vigencia de la disposición se suspenderán los derechos a la inviolabilidad de domicilio y de correspondencia, con el objetivo de facilitar las acciones de control e investigación de las autoridades dentro del marco legal establecido.
Asimismo, el decreto dispone que las Fuerzas Armadas actúen de manera coordinada con la Policía Nacional para reforzar los operativos de seguridad y combatir las estructuras criminales que operan en las zonas incluidas en la medida.
La normativa también contempla la requisición temporal de bienes y servicios lícitos que sean necesarios para garantizar la operatividad de las fuerzas de seguridad. No obstante, a diferencia de anteriores estados de excepción decretados en el país, esta nueva disposición no establece restricciones a la movilidad ciudadana ni la aplicación de toque de queda.
Con esta decisión, el Gobierno Nacional mantiene su estrategia de emplear mecanismos extraordinarios para enfrentar la violencia criminal y fortalecer el control del orden público en los territorios con mayores desafíos en materia de seguridad.








