El 70% de las construcciones en Quito serían informales y carecerían de rigor técnico, una situación que incrementa la vulnerabilidad sísmica de la capital, según el arquitecto Handel Guayasamín.
El experto recordó que Ecuador se encuentra en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona con alta actividad sísmica. Además, señaló que las características del suelo de Quito representan un factor adicional de riesgo para las construcciones.
Guayasamín destacó la necesidad de realizar un mapeo y diagnóstico de las viviendas de la ciudad, así como implementar programas de reforzamiento estructural con el apoyo de los gobiernos local y central.
Por su parte, Patricia Carrillo, secretaria de Riesgos del Distrito Metropolitano de Quito, anunció que en octubre de 2026 se realizará un simulacro masivo para evaluar la capacidad de respuesta de las instituciones y de la ciudadanía ante un eventual desastre natural.
Los expositores coincidieron en que la prevención requiere una política pública integral que combine educación, acceso a financiamiento para el reforzamiento de viviendas y una supervisión técnica más estricta de las construcciones.



