El aumento de los precios de las gasolinas Extra y Ecopaís en Ecuador, vigente desde abril de 2026, ha provocado un fuerte malestar ciudadano y creciente preocupación por su impacto en el costo de vida.
La medida, dispuesta por el presidente Daniel Noboa, ha generado largas filas en estaciones de servicio, así como temor a un encarecimiento de productos básicos. También ha reavivado cuestionamientos políticos, ya que durante su campaña el mandatario ofreció reducir el precio de los combustibles.
Desde el 12 de mayo rigen nuevos valores a escala nacional. La gasolina Súper Premium 95 registró el mayor incremento, al pasar de USD 3,41 a USD 4,57 por galón, lo que representa un alza del 34,02%. Por su parte, las gasolinas Extra y Ecopaís subieron de USD 2,89 a USD 3,02 (4,64%), mientras que el diésel pasó de USD 2,83 a USD 2,96 por galón (4,74%).
Representantes del transporte terrestre público y comercial de Pichincha rechazaron el incremento sostenido de los combustibles, al considerar que impacta directamente en sus costos operativos y pone en riesgo la estabilidad del sector.
Según los transportistas, esta situación genera un efecto en cadena que encarece la canasta básica familiar y agrava las condiciones de la economía popular. Además, denuncian la falta de compensaciones por parte del Gobierno frente a estas alzas.
El gremio también cuestiona la falta de controles efectivos al transporte informal, que —afirman— crece de manera indiscriminada y afecta la competencia. A esto se suma la ausencia de avances en la metodología para la revisión de tarifas, un tema pendiente que incrementa la incertidumbre.
Finalmente, los dirigentes señalaron que aún no se han instalado las mesas de trabajo sobre seguridad, previstas inicialmente para enero de 2026, lo que profundiza el malestar en el sector.








