El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, condicionó la solución de la actual guerra arancelaria con Colombia a los resultados de las elecciones presidenciales en ese país.
Durante una entrevista concedida el 13 de abril al medio radial Radio Forever Ecuador, el mandatario afirmó que no tiene “esperanzas de que Gustavo Petro cambie” su postura. No obstante, expresó su disposición a retomar el diálogo tras los comicios. “Estamos abiertos a trabajar con Colombia; esperemos que después de estas elecciones nos podamos sentar y darle una solución a largo plazo a este problema en la frontera”, señaló.
En medio de la tensión bilateral, Noboa decidió elevar la tasa de seguridad del 50% al 100% para los productos importados desde Colombia, como respuesta —según indicó— a la falta de cooperación en el control de grupos delictivos en la zona fronteriza. Como represalia, Colombia incrementó también al 100% los aranceles para las exportaciones ecuatorianas.
El mandatario sostuvo que Ecuador está “mejor comercialmente” tras la aplicación de estas medidas, que inicialmente partieron de un 30% y fueron elevadas al 100% el pasado 9 de abril de 2026. Sin embargo, empresarios, transportistas y comerciantes de la frontera contradicen esta visión y advierten que las pérdidas económicas se acumulan mientras crece la incertidumbre.
Las elecciones presidenciales en Colombia están previstas para el 31 de mayo. Entre los candidatos que lideran las preferencias figuran Iván Cepeda, Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella.
En el plano interno, el exsubsecretario de Gobernabilidad, Juan Manuel Fuertes, cuestionó la gestión del Gobierno y la calificó como “inmadura y autoritaria”. A su criterio, la crisis diplomática y comercial con Colombia responde a una estrategia electoral irresponsable que afecta directamente a las poblaciones fronterizas y contribuye al debilitamiento del sistema democrático ecuatoriano.
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