Esmeraldas. Darío Vera, vocal de la Junta Parroquial de Tonchigüe y director de la Revolución Ciudadana en esa localidad, fue asesinado la noche del viernes 16 de enero en la parroquia Same, cantón Atacames.
El crimen ocurrió tras un ataque armado registrado en una pizzería del sector. De acuerdo con los primeros reportes, además de la víctima mortal, una persona resultó herida de gravedad y fue trasladada de inmediato a una casa de salud del cantón Atacames para recibir atención médica.
La noticia generó profunda conmoción y angustia entre los habitantes de Tonchigüe y Atacames, comunidades que aún intentan asimilar la magnitud de lo ocurrido. Vera era reconocido como un líder comunitario cercano a su gente, destacado por su solidaridad, carácter firme y compromiso con el desarrollo de su parroquia.
El expresidente de la República Rafael Correa expresó su rechazo al crimen y señaló que el asesinato evidencia la grave e imparable inseguridad que atraviesa el país. A través de un mensaje público, se solidarizó con los familiares y amigos de Vera y recordó que el dirigente estaba listo para integrarse a la delegación de la Revolución Ciudadana de Atacames que viajaría a la convención nacional del movimiento, prevista para este fin de semana en Manta.
“Balas criminales acaban de asesinar a nuestro compañero Darío Vera, director RC5 Tonchigüe y vocal de la junta parroquial. Estaba listo para integrarse a la delegación RC5 Atacames y viajar a nuestra convención en Manta”, escribió el exmandatario.
El trabajo de Darío Vera en la Junta Parroquial de Tonchigüe lo convirtió en un referente social y político, siempre enfocado en el bienestar de su comunidad, señalaron ciudadanos y dirigentes locales tras conocerse la noticia.
Medios de comunicación y organizaciones sociales de la zona también expresaron su pesar y solidaridad con la familia y allegados del dirigente asesinado. “Su legado y sus palabras perseverarán siempre en nuestro Tonchigüe”, manifestaron en mensajes difundidos tras el hecho.
Este nuevo caso de sicariato se suma a la creciente preocupación por los niveles de violencia e inseguridad que afectan al cantón Atacames y a varias parroquias de la provincia de Esmeraldas.
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