El Gobierno de Ecuador ha alcanzado un acuerdo con PowerChina para delegar la operación y mantenimiento de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, al tiempo que se abandona el proceso de arbitraje internacional iniciado en 2021 por la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC EP) contra la empresa constructora Sinohydro, subsidiaria de Power China. Esta decisión se enmarca en un nuevo convenio bilateral firmado durante la reciente visita oficial del presidente Daniel Noboa a China.
El acuerdo —presentado como un «Settlement Agreement»— contempla la entrega de hasta USD 400 millones por parte de PowerChina hasta 2026. Estos fondos se distribuirán entre desembolsos directos al Estado ecuatoriano y provisiones de energía renovable. Aún no se han revelado los términos específicos del convenio, pero el Ejecutivo ha confirmado que PowerChina asumirá formalmente la operación de la central.
Análisis de la medida
El especialista en energía, Jorge Luis Hidalgo, considera que la decisión de poner fin al arbitraje y delegar la operación a PowerChina representa una solución pragmática ante una situación estancada. A su juicio, que el constructor asuma la operación sugiere confianza en la infraestructura construida, al mismo tiempo que permite dar continuidad técnica al funcionamiento de la central sin nuevas demoras por conflictos legales.
Desde una perspectiva técnica, Hidalgo advierte que la erosión regresiva constituye el principal riesgo estructural para la central. Las obras de mitigación realizadas hasta la fecha no han demostrado efectividad, y si no se adoptan soluciones definitivas, podría comprometerse la operatividad futura de Coca Codo.
Consideraciones económicas
El déficit estructural del sistema eléctrico superó los USD 650 millones en 2023 y se estima un valor similar para 2024, según la Agencia de Regulación y Control de Energía y Recursos Naturales No Renovables (ARCERNNR). Parte de este déficit proviene del esquema de subsidios, que continúa distorsionando la sostenibilidad financiera del sistema.
En este escenario, el acuerdo con PowerChina y los USD 400 millones contribuyen parcialmente a reducir la brecha financiera. La delegación de la operación de Coca Codo Sinclair a PowerChina representa una decisión estratégica orientada a garantizar la continuidad operativa de la central en un contexto técnico y financiero adverso. Si bien el acuerdo no resuelve los problemas estructurales del sector, puede contribuir a estabilizar temporalmente la gestión energética del país.
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