El Gobierno de Daniel Noboa intensificó la implementación del plan de autogeneración eléctrica para las grandes empresas del país, en un intento por reducir la presión sobre el Sistema Nacional Interconectado, que aún enfrenta un déficit cercano a los 1.300 megavatios (MW). La medida obliga a 171 compañías conectadas a los segmentos de alto voltaje a producir parte de la energía que consumen para mantener sus operaciones.
La obligación está establecida en el Decreto Ejecutivo 32, publicado el 15 de junio de 2025, que concedió un plazo de 18 meses para que las empresas que no contaban con sistemas propios de generación implementen soluciones capaces de cubrir su demanda eléctrica. Ese plazo concluirá el 15 de diciembre de 2026, por lo que el Ejecutivo aceleró el seguimiento al cumplimiento de la disposición.
A menos de cinco meses del vencimiento, las autoridades iniciaron un control mensual sobre el avance de los proyectos. Las empresas deberán informar si ya disponen de sistemas de autogeneración, si sus plantas están en construcción o si aún permanecen en fase de planificación. El objetivo es garantizar que la mayor parte de estas industrias reduzca su dependencia de la red eléctrica nacional antes de que expire el plazo legal.
La decisión refleja el cambio que atraviesa el sistema eléctrico ecuatoriano. Más allá del riesgo de apagones, el país avanza hacia un modelo en el que la continuidad del suministro para las grandes industrias dependerá, cada vez más, de su capacidad para invertir en generación propia. Con esta estrategia, el Gobierno busca disminuir la demanda sobre la red nacional mientras continúa enfrentando el déficit de generación que ha marcado al sector eléctrico en los últimos años.








