Una crisis multidimensional
En una reciente entrevista en Guayaquil, Anabella Azín, candidata a la Asamblea Nacional por el movimiento oficialista, afirmó que el Ecuador actual es muy distinto al de años anteriores.
Azín, exdiputada y excandidata a la vicepresidencia en 2009 y 2013 por el partido de su esposo, Álvaro Noboa, actualmente busca un escaño en la legislatura por el partido de su hijo, Daniel Noboa. En su declaración, reveló que el país que su hijo gobierna enfrenta más inseguridad, deficiencias en salud, falta de oportunidades laborales y educativas, y un alarmante incremento en el consumo de drogas entre menores.
Inseguridad en aumento
Ecuador atraviesa una crisis de seguridad sin precedentes, ubicándose entre los países más inseguros del mundo. Según datos del Ministerio del Interior y la Policía Nacional, desde 2023 han aumentado la violencia, extorsiones, secuestros y robos.
En 2023, la tasa de muertes violentas alcanzó 47,2 por cada 100.000 habitantes, con 7.878 homicidios. En 2024, el promedio diario de asesinatos fue de 19 personas, cerrando el año con una tasa de 40,4. En enero de 2025, los crímenes se incrementaron a 731, lo que representa un alza del 56% respecto a 2024.
Ecuador es actualmente el tercer país más violento de América Latina y el Caribe, solo superado por Haití y Jamaica, a pesar de la declaratoria de «conflicto armado interno» del gobierno de Noboa.
Provincias con mayor violencia
Las provincias con mayores niveles de violencia en enero de 2025 son:
- Guayas: 357 asesinatos
- Manabí: 128
- El Oro: 60
- Santa Elena: 21
- Sucumbíos: 16
- Tungurahua: 11
El Oro y Tungurahua registraron incrementos alarmantes del 545% y 550%, respectivamente. Expertos atribuyen esto a la disputa territorial entre bandas criminales por el control del narcotráfico.
Militarización y abuso de derechos humanos
El informe mundial 2025 de Human Rights Watch advierte sobre el aumento de abusos por parte de las fuerzas del orden tras la declaración del conflicto armado interno. Se han documentado ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias y torturas en el sistema penitenciario y en operativos militares.
Colapso del sistema de salud
Anabella Azín señala que la crisis en salud es más evidente que nunca. Problemas como el desabastecimiento de medicamentos, la falta de personal y equipos médicos, y la reducción de atenciones en el sector público han obligado a muchos ciudadanos a automedicarse o pagar por atención privada.
Los hogares ecuatorianos asumen el 32,8% de los gastos en salud. La deuda del gobierno con clínicas privadas asciende a USD 1.300 millones, afectando la atención de 17.000 pacientes en diálisis. En los últimos dos años, más de 2.500 profesionales de la salud han perdido sus empleos.
La ejecución presupuestaria en salud cayó del 97% en 2016 al 50% en 2024, reflejando problemas de administración y corrupción.
Crisis del empleo y crecimiento de la pobreza
En 2024, Ecuador enfrentó una crisis laboral con aumento del subempleo e informalidad:
- Subempleo: 24,5%, con 271.073 personas adicionales.
- Empleo informal: 58%, la tasa más alta desde 2007.
- Ingreso medio mensual: cayó en USD 45,3, situándose en USD 354,6.
La pobreza por ingresos aumentó al 28%, mientras que la pobreza extrema pasó del 9,8% en 2023 al 12,7% en 2024.
Colapso del sistema educativo
El gobierno de Noboa enfrenta una crisis educativa sin precedentes. Entre 2023 y 2024, la matrícula escolar cayó en 119.340 estudiantes.
En educación superior, solo el 50% de los aspirantes consiguen cupo en universidades públicas. En 2024, el presupuesto en educación sufrió un recorte de USD 1.105 millones, afectando planes de reinserción escolar y alimentación estudiantil. Además, 14.000 docentes no han podido acceder al derecho de escalafón.
Aumento del consumo de drogas en menores
El consumo de drogas y alcohol en menores de edad es un problema creciente. Según el estudio «Ecuador: Niñez y Adolescencia en 360°» de ChildFund:
- 7,6% de niños y adolescentes (10-17 años) consume alcohol.
- 4,3% fuma cigarrillos o tabaco.
- 40% está expuesto al humo del tabaco en su entorno.
El informe también documenta casos de menores que requirieron atención médica tras ingerir grandes cantidades de alcohol y drogas psicoactivas.
Contrario a lo prometido por el gobierno, la eliminación de las tablas de consumo y tráfico de drogas no redujo el problema. En cambio, ha facilitado el acceso a estupefacientes para menores y ha intensificado la violencia entre bandas delictivas.
Las declaraciones de Anabella Azín reflejan el impacto real de la crisis ecuatoriana, incluso para el propio movimiento oficialista. Inseguridad, colapso en salud y educación, desempleo y aumento del narcotráfico evidencian un país sumido en una crisis sin soluciones efectivas.
El gobierno de Daniel Noboa enfrenta el desafío de gestionar un país donde la violencia, la pobreza y la precariedad afectan a millones de ecuatorianos, mientras las medidas tomadas hasta el momento han mostrado ser insuficientes para revertir la situación.








