El embalse de Mazar, el más grande del Ecuador y clave para la generación eléctrica nacional, alcanzó este 24 de abril de 2026 su nivel más bajo en lo que va del año. Su cota descendió a aproximadamente 2.134 metros sobre el nivel del mar, lo que representa una reducción de 19 metros frente a su nivel máximo operativo.
La caída no responde a un evento puntual, sino a una tendencia sostenida desde inicios de 2026. El descenso se da en un contexto de déficit de precipitaciones en el austro del país, especialmente durante enero, sin que las lluvias recientes hayan logrado revertir el escenario.
El comportamiento del río Paute, principal afluente de Mazar, refleja esta presión hídrica. La mañana de este viernes registró un caudal de 63 metros cúbicos por segundo, un nivel insuficiente para impulsar una recuperación significativa del embalse.
La situación genera preocupación técnica debido al rol estratégico de Mazar dentro del sistema energético nacional. Este embalse abastece a tres centrales hidroeléctricas fundamentales: Mazar, Molino (Paute) y Sopladora, que en conjunto aportan una parte importante de la electricidad del país.
La combinación de bajo caudal y reducción del nivel limita la capacidad de regulación hídrica, un factor clave para garantizar la continuidad del suministro eléctrico, especialmente en periodos de alta demanda o cuando disminuye la generación térmica.








