La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a endurecer su política comercial e incluyó a Ecuador en la nueva lista de países que enfrentarán aranceles, una decisión que contrasta con la estrecha relación política que el mandatario estadounidense ha mantenido con el presidente Daniel Noboa. La medida evidencia que la afinidad diplomática entre ambos gobiernos no fue suficiente para excluir al país de la nueva ofensiva comercial de Washington.
Tras verse obligado a modificar su estrategia inicial, Trump anunció que impulsará una nueva ronda de aranceles sustentados en investigaciones realizadas por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR). Este mecanismo busca otorgar mayor respaldo legal a las tarifas, dificultando que los países afectados o los importadores puedan impugnarlas ante tribunales o instancias comerciales internacionales.
La decisión sorprende porque Ecuador ha fortalecido en los últimos meses su relación con Estados Unidos, con coincidencias políticas entre ambos gobiernos y un acercamiento en materia de comercio, seguridad e inversión. Sin embargo, la inclusión del país en el listado confirma que la política comercial de Trump prioriza los intereses económicos y la protección de la industria estadounidense por encima de las afinidades diplomáticas con gobiernos aliados.








