En el marco del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 11 propuesto por la ONU —“lograr que las ciudades sean inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles”—, la accesibilidad tecnológica se ha convertido en un pilar fundamental para el desarrollo de ciudades inteligentes. Frente a un crecimiento urbano acelerado —más del 50 % de la población mundial vive en ciudades y se proyecta que esta cifra aumente a dos tercios para 2050—, las soluciones tecnológicas emergen como herramientas clave para garantizar una mejor calidad de vida para todos.
La accesibilidad en estos entornos no solo se refiere a la infraestructura física, sino también a la infraestructura digital. Tecnologías como el Internet de las Cosas (IoT), la Inteligencia Artificial (IA) y el análisis de datos permiten ofrecer servicios más eficientes, inclusivos y sostenibles.
Entre los avances más destacados en las ciudades inteligentes se encuentran:
- Semáforos inteligentes, que ajustan su funcionamiento según el flujo vehicular para mejorar la eficiencia vial.
- Vehículos autónomos eléctricos, que reducen las emisiones y optimizan la movilidad.
- Sistemas energéticos inteligentes, alimentados por energías renovables que respetan el entorno urbano.
Además, la digitalización ha transformado la forma en que los ciudadanos interactúan con los servicios públicos. Métodos como el pago mediante QR, NFC o SMS permiten realizar transacciones seguras y ágiles en transporte, servicios básicos o estacionamientos.
La tecnología también ha mejorado la inclusión de personas con discapacidad. Asistentes virtuales como Alexa o Google Home, integrados con sistemas domóticos, permiten controlar el hogar de manera remota, facilitando la vida cotidiana de quienes tienen movilidad reducida.
Otra herramienta clave es el uso de realidad aumentada (AR) y realidad virtual (VR), que permiten planificar infraestructuras y visualizar proyectos urbanos antes de su construcción, optimizando recursos y tiempos.
Las ciudades inteligentes no son solo una tendencia tecnológica, sino una respuesta necesaria al desafío de construir sociedades más equitativas. Al integrar accesibilidad, tecnología y sostenibilidad, se crean entornos urbanos donde todos los ciudadanos, sin excepción, pueden vivir con dignidad y oportunidades.
Con información de UIDE








