Este viernes 5 de junio de 2026 se realiza el sepelio de los ocho jóvenes de Daule que desaparecieron el 31 de mayo tras salir con destino a Milagro. Sus cuerpos fueron hallados sin vida el 4 de junio a un costado de la vía Jujan-Babahoyo.
Cientos de personas acompañan a las familias durante las honras fúnebres de las víctimas, cuya desaparición movilizó durante cuatro días a familiares, amigos y habitantes de la provincia del Guayas en una intensa búsqueda.
Muchos de los asistentes conocían a los jóvenes desde la infancia. Algunos fueron sus compañeros de escuela, vecinos o compañeros de trabajo en los sembríos de arroz que caracterizan a esta zona rural del cantón Daule.
Los ocho jóvenes, que hasta hace pocos días trabajaban y desarrollaban sus proyectos de vida en la comunidad, permanecen ahora en féretros colocados bajo varias carpas instaladas en el sector conocido como La T de Daule. Según las investigaciones, fueron asesinados durante el viaje que realizaron hacia Milagro.
El hallazgo de los cuerpos ocurrió el miércoles 4 de junio. Las víctimas fueron encontradas dentro de sacos de yute junto a la vía Jujan-Babahoyo, un hecho que conmocionó al país y sumió en el luto a toda la comunidad dauleña.
Las víctimas fueron identificadas como Anthony Martínez Sánchez, de 23 años; Juan Carlos Martínez Sánchez, de 24; Roy Miller Martínez Bajaña, de 15; Jackson Geral Castro Oramas, de 17; Ariel Stalin Ponce Vera, de 20; Ricardo Arturo Castro Bajaña, de 28; Yeremi Arístides Castro López, de 23; y Andy Santiago Sáenz Figueroa, de 31 años.
La mayoría de ellos se dedicaba a labores agrícolas vinculadas al cultivo de arroz. Dos eran estudiantes y cuatro eran padres de familia.
Entre las víctimas se encontraba Andy Sáenz, de 31 años, quien deja dos hijos de 10 y 8 años y a su esposa embarazada de cinco meses.
Durante las exequias, familiares y habitantes de Daule exigieron justicia y pidieron que el crimen no quede en la impunidad. También cuestionaron la respuesta de las autoridades durante los días que duró la búsqueda de los jóvenes.
Mientras continúan las investigaciones, el Gobierno activó el Plan de Recompensas 131 para obtener información que permita identificar y capturar a los responsables del asesinato.
A través de este mecanismo, las autoridades solicitaron la colaboración ciudadana para esclarecer el caso. Quienes aporten información relevante podrán acceder a una recompensa económica y contarán con absoluta confidencialidad.








