El consultor político Decio Machado, CEO de Equilicuá Pensamiento Estratégico SA y miembro del Center for Policy Studies and Critical Geopolitical Studies Group, explicó cómo las movilizaciones sociales en Ecuador se enmarcan dentro de lo que en ciencias políticas se denomina “efecto de acumulación de demandas”.
Según Machado, cuando un gobierno no abre canales de negociación frente a reclamos sociales, las organizaciones interpretan ese silencio —o incluso la represión— como una negación a sus demandas iniciales. Esto genera frustración y, como consecuencia, impulsa la radicalización de la agenda.
Lo que empieza siendo una demanda puntual, como en este caso el rechazo al incremento del precio del diésel, puede derivar en una protesta de carácter estructural. En ausencia de una mesa de diálogo, las diferentes facciones del movimiento social buscan mantener la unidad ampliando los puntos de lucha, lo que termina transformando una protesta focalizada en una movilización nacional multifactorial.
En este contexto, el paro nacional por el alza del diésel no solo refleja el rechazo al costo de los combustibles, sino también la acumulación de malestar frente a problemáticas sociales, económicas y políticas no resueltas. FIN








