Guayaquil, Ecuador. En un escenario de crecimiento y transformación de la acuicultura nacional, Cargill cerró 2025 consolidando su liderazgo en nutrición acuícola como proveedor de soluciones integrales de alto desempeño para la industria camaronera ecuatoriana, al tiempo que delineó una visión estratégica para 2026 centrada en innovación, sostenibilidad y tecnificación productiva.
Durante el año, la compañía fortaleció su modelo de innovación mediante la integración de áreas clave como nutrición, desarrollo de ingredientes y excelencia en manufactura, con el objetivo de responder de forma eficaz a los desafíos productivos y ambientales del sector. Entre los principales hitos destacó el lanzamiento de la línea Maxima para iniciadores, una propuesta premium diseñada para sistemas de alta intensificación, que incorpora un balance nutricional preciso, un paquete de osmorregulación para enfrentar variaciones de salinidad y aditivos funcionales orientados a mejorar la sobrevivencia y eficiencia productiva desde las primeras etapas del cultivo.
En coherencia con su compromiso con la sostenibilidad, Cargill introdujo el paquete tecnológico nutricional ADAPT Low Impact, una solución integrada a sus líneas Rapid y Maxima, que permite maximizar la retención de nutrientes sin comprometer el crecimiento del camarón. Las pruebas en campo arrojaron resultados relevantes, como hasta un 30 % más de retención de fósforo, lo que contribuye a una menor huella ambiental y a una mayor estabilidad de los sistemas de cultivo.
La digitalización también fue un eje central de la estrategia de la compañía. En 2025 se incorporó BluViu, una plataforma digital ágil y de rápida implementación que permite registrar y analizar datos productivos en tiempo real, optimizando la toma de decisiones y fortaleciendo la eficiencia y precisión en el manejo integral del cultivo. Actualmente, la herramienta se encuentra en su primera fase de implementación, con proyección de expansión durante 2026.
Estos avances se produjeron en un año especialmente positivo para la industria camaronera ecuatoriana, que proyecta un crecimiento cercano al 19 % en producción frente a 2024, impulsado por mejoras en sobrevivencia, biomasa, velocidad de crecimiento y reducción de días de cultivo, así como por la diversificación de mercados y una demanda internacional sostenida. En este contexto, la nutrición desempeñó un rol determinante, con el portafolio Aquaxcel de Cargill aportando dietas de alta digestibilidad, precisión nutricional y funcionalidad adaptada a cada etapa fisiológica del camarón.
No obstante, el sector enfrentó desafíos importantes, como condiciones ambientales adversas, blooms de algas tóxicas, enfermedades, bajas temperaturas estacionales y presiones comerciales. Frente a este escenario, el trabajo colaborativo con productores y aliados estratégicos permitió a Cargill desarrollar soluciones ajustadas a las necesidades reales del mercado, reforzando su rol como socio estratégico del sector.
De cara a 2026, la compañía proyecta continuar invirtiendo en investigación y desarrollo, fortalecer su capacidad productiva, expandir su oferta de plataformas y servicios digitales, y ampliar la adopción de soluciones sostenibles como ADAPT Low Impact a lo largo de todo el ciclo de cultivo. Estas acciones se alinean con las tendencias globales de mayor tecnificación, eficiencia productiva y producción responsable, con el objetivo de seguir impulsando la competitividad del camarón ecuatoriano en los mercados más exigentes del mundo. Fin








