En el marco del Foro Económico Mundial de Davos, China reforzó su posicionamiento como defensor del libre comercio, el multilateralismo y un orden económico global basado en reglas, en un contexto internacional marcado por tensiones comerciales y crecientes medidas proteccionistas.
Durante su intervención, el viceprimer ministro He Lifeng aseguró que China continuará abriendo su mercado interno y aspira a consolidarse no solo como un gran productor, sino como un mercado clave para la economía global. El mensaje buscó disipar preocupaciones sobre desequilibrios comerciales y contrarrestar narrativas que acusan a China de prácticas desleales.
Uno de los ejes centrales del discurso fue la crítica al uso de aranceles y barreras comerciales, a las que calificó como medidas que perjudican el crecimiento económico mundial y no generan ganadores. China advirtió que el regreso a un escenario dominado por la fuerza económica y el unilateralismo —lo que denominó la “ley de la selva”— supone un riesgo para la estabilidad global.
La cobertura de medios internacionales influyentes como Bloomberg, EFE y otros portales económicos coincidió en destacar que el mensaje chino en Davos apuntó a presentarse como un actor predecible y comprometido con las reglas del comercio internacional, en un momento en que la fragmentación económica y las disputas comerciales amenazan la recuperación global.
Con este posicionamiento, China busca reforzar su papel como socio económico estratégico, especialmente para economías emergentes, y proyectar una imagen de estabilidad frente a un escenario internacional cada vez más incierto. Fin








