Tras la primera vuelta electoral, el candidato presidencial Daniel Noboa ha llevado adelante una campaña plagada de controversias. Ha realizado promesas económicas sin respaldo presupuestario, ofrecido bonos y ayudas sin estar planificados en el Presupuesto General del Estado, y anunciado «alianzas estratégicas» con una empresa privada de seguridad con una reputación cuestionable.
A su vez, contrató una empresa de «lobby internacional» por 165.000 dólares para gestionar un encuentro con el expresidente estadounidense Donald Trump. Aunque Noboa presentó la visita como «oficial», se descubrió que no lo era, como lo confirmó su madre al día siguiente.
En una entrevista posterior, Noboa señaló que su cercanía con miembros del gabinete y el trabajo realizado por su gobierno garantizarían que Ecuador fuera removido de la lista de deportaciones de EE. UU. y que no se aplicarían aranceles. Sin embargo, los hechos desmintieron estas declaraciones: el último vuelo con migrantes retornados y el anuncio de Trump sobre aranceles globales del 10% y un 10% adicional por «arancel recíproco» demostraron lo contrario.
Estrategias mediáticas y desinformación
Los medios corporativos que apoyan la candidatura de Noboa han entrevistado a periodistas y analistas de la oposición, como Carlos Vera y Jorge Ortiz, con el objetivo de desacreditar a la candidatura de Luisa González, a quienes han calificado como «internacionalista» o «analista» con el fin de invalidar el proyecto de izquierda presentado por la candidata.
Según analistas políticos, estas estrategias buscan captar los votos que le faltan a Noboa para ganar en la segunda vuelta del 13 de abril. Sin embargo, otros sostienen que los ofrecimientos de bonos reflejan una desesperación ante el indiscutible repunte de Luisa González.
Bonos en época de campaña: una estrategia electoral cuestionada
Varios economistas señalan que los bonos ofrecidos por Noboa en plena campaña electoral son una táctica para atraer votos. Entre los beneficios propuestos se incluyen bonos, créditos, condonación de deudas y becas, dirigidos a diferentes sectores de la población: emprendedores, jóvenes, adultos, militares y policías, afectados por el invierno y los derrames de petróleo, así como ayudas para la compra de vivienda.
Sin embargo, estos bonos no están contemplados en el Presupuesto General del Estado y han sido aprobados mediante decretos ejecutivos. Aunque algunas de estas medidas fueron impulsadas en gobiernos anteriores, Noboa las ha ampliado a más sectores, sin una planificación previa. El economista Marcelo Varela ha criticado duramente esta estrategia, calificándola como un movimiento político que busca ganar votos a corto plazo, sin solucionar los problemas estructurales del país.
Los costos de los ofrecimientos de Noboa: un riesgo para la economía
Los analistas económicos advierten que los bonos propuestos podrían costarle al Estado más de 600 millones de dólares. El expresidente Rafael Correa ha ido más allá, señalando que el costo de estos bonos podría superar los 2.000 millones de dólares, poniendo en riesgo la estabilidad de la dolarización en Ecuador.
El país atraviesa una grave crisis económica. Entre enero y marzo de 2025, los retrasos en los pagos del gobierno alcanzaron los 1.139,4 millones de dólares. De esa cifra, 334 millones corresponden a transferencias y donaciones corrientes, lo que incluye los bonos y ayudas sociales previamente entregadas por el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES). Además, el gobierno debe 617 millones a las prefecturas y 320 millones a las empresas de diálisis.
Atrasos y crisis económica
Los atrasos en las transferencias de capital y de inversión también son alarmantes. Según el Ministerio de Finanzas, en el primer trimestre de 2025 se registraron atrasos de 58,89 millones de dólares en transferencias para la inversión y 501 millones en donaciones de capital. Estos atrasos evidencian la difícil situación económica que enfrenta el gobierno de Noboa, lo que complica aún más la viabilidad de sus ofrecimientos.
Una evidente desesperación por parte de Noboa
La desesperación de Daniel Noboa se ha intensificado en los últimos días de cara a la segunda vuelta electoral. El expresidente Rafael Correa denunció la manipulación de uno de sus mensajes, con el único propósito de engañar a la población. En su cuenta de X, Correa escribió: «La desesperación de Noboa ante la innegable desaprobación del pueblo trata de confundir a la ciudadanía con un supuesto apoyo mío. No se dejen engañar por el arte de la mentira de quienes están de salida».
Este tono de desesperación se refleja en los últimos movimientos de Noboa, quien ha recurrido a tácticas de campaña agresivas para intentar revertir la tendencia que favorece a Luisa González en la recta final de las elecciones.








