En una entrevista con Radio Pichincha, la Vicepresidenta Verónica Abad denunció la violencia sistemática del gobierno contra ella y su familia. Aseguró que el Estado de Derecho y la Constitución han sido violados de forma reiterada. El poder ejecutivo ha tomado control de los otros poderes del Estado, dijo. Abad hizo un llamado a los ecuatorianos para frenar estos abusos.
El golpe de Estado que vive Ecuador
Abad fue rotunda: Ecuador no tiene independencia de poderes. Desde que empezó la campaña electoral el 5 de enero de 2025, el país vive un golpe de Estado. Ni el Consejo Nacional Electoral (CNE), ni el Tribunal Contencioso Electoral (TCE), ni la Corte Constitucional (CC) han intervenido.
Esto surge a raíz de la negativa del candidato presidencial a pedir licencia para hacer campaña, como exige la ley. También se suma la designación de una vicepresidenta no electa por votación popular y el impedimento a Abad de ejercer su cargo. Según Abad, el presidente Daniel Noboa ha actuado ilegalmente, ejerciendo funciones presidenciales en un acto de campaña como fue el debate del 23 de marzo de 2025.
El abuso de poder y la cooptación de las instituciones
Abad criticó el uso del poder presidencial para imponer una agenda política a través de los organismos electorales y judiciales, que se han convertido en actores políticos. «Noboa prometió respetar la independencia de poderes y la Constitución, pero no lo ha hecho», afirmó.
Añadió que el CNE y el TCE actúan como servidores del poder. No han respondido a las denuncias sobre el uso de recursos públicos para la campaña electoral. «Este es un Estado fallido», subrayó.
La defensa del cargo de Vicepresidenta
Abad dejó claro que solo la Asamblea Nacional puede destituirla. Fue elegida en las urnas por más de 4 millones de ecuatorianos. Rechazó las afirmaciones del ministro José de la Gasca, quien había sugerido su destitución. La Asamblea es la única que puede declarar si hay ausencia del cargo.
Aclaró que la sentencia del TCE no tiene efectos retroactivos. No puede aplicarse a su periodo como vicepresidenta. Además, defendió su traslado a Turquía, asegurando que lo hizo con recursos propios y que no violó la ley.
La sentencia del TCE: Un abuso que debe ser investigado
Abad calificó la sentencia del TCE como una “grave violación”. Según la Constitución y la ley, no se pueden retirar los derechos políticos a una vicepresidenta en funciones sin cometer un delito grave. Advirtió que los jueces del TCE deberán rendir cuentas a nivel internacional.
Apelación a la sentencia: Defendiendo la legalidad
Abad aseguró que presentará el recurso de aclaración al TCE y a la Corte Constitucional. Está convencida de que la sentencia responde a los intereses políticos de Noboa. Según Abad, su gobierno busca controlar el Estado para obtener beneficios, usando los recursos de los ecuatorianos.
La respuesta del gobierno: Una sentencia arbitraria
Abad también se refirió a la razón de la sentencia y aseguró que la misma se da en el marco de su reclamo legítimo a la canciller Gabriela Sommerfeld por la falta de atención a los ecuatorianos en Israel durante un conflicto bélico. Abad aseguró que nunca fue notificada de la sentencia del TCE, como exige la ley. Presentó una denuncia contra el juez Ortega por prevaricato, pero fue desechada.
La democracia debe prevalecer
Finalmente, Abad recalcó que, al igual que en el caso del alcalde de Portoviejo, la sentencia del TCE no la obliga a dejar el cargo. «Un juez no puede ir en contra de la voluntad de 5 millones de ecuatorianos», afirmó. La democracia debe ser respetada y defendida.
La vicepresidenta dejó claro su compromiso con la Constitución y su lucha por un Ecuador justo, donde las instituciones no sean manipuladas para fines políticos.








